Tuesday, March 15, 2011

180 Estándares de Separación

Ah no hay nada que diga éxito académico como el título de Doctor agregado al inicio de un nombre, sin embargo en cierta forma esto fue lo que causó la caída de uno de los más populares políticos alemanes del momento.

Por supuesto que estoy hablando de ningún otro que Karl-Theodor zu Guttenberg, ex Ministro de Defensa, miembro prominente del partido Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), posible futuro canciller de Alemania, y una de las estrellas en ascenso más prometedoras de la política alemana.

Por lo visto, el ser miembro de la realeza bávara, descendiente de una familia con una larga tradición política, y el ostentar un nombre que fácilmente deja a cualquiera sin aliento, Karl-Theodor Maria Nikolaus Johann Jacob Philipp Franz Joseph Sylvester Freiherr von und zu Guttenberg; no es suficiente sin embargo, para completar el perfil de un político ejemplar en Alemania.

Ahora bien, la pérdida del puesto del Ministro de Defensa alemán no se debió al tradicional escándalo típico de todo político. No fue un escándalo de corrupción al estilo Fujimori o si quiera la sospecha de haber cometido alguna malversación de fondos al estilo José María Figueres. Tampoco se debió a la conducta de una poca exitosa estrategia militar como en el caso de Donald Rumsfeld, ni mucho menos debido a una escapada sexual al estilo del cavaliere Berlusconi.

No, en este caso se debió a algo un poco menos “tradicional”. El descubrimiento de ciertas anomalías con respecto a la tesis doctoral de zu Guttenberg demostró que al parecer, el ministro decidió pedir prestado ciertas partes de sus tesis doctoral a otros autores sin citar correctamente las fuentes originales de esta información, lo que tanto en Costa Rica, como en Alemania (salvo quizá en China) es conocido como “plagio”.

Esta controversia causó no sólo que zu Guttenberg fuese desposeído de su doctorado por parte de la Universidad de Bayreuth, sino que en cuestión de seis días después de que la Universidad tomó esta decisión, la cancillera alemana Angela Merkel ya estaba recibiendo la carta de renuncia del Ministro de Defensa.

Es este acto “un mero asunto personal, ya que yo contraté a Karl como Ministro de Defensa y no como asesor académico” como lo califico la canciller alemana Angela Merkel, o es por otro lado prueba de una intolerable y vil traición al pueblo alemán.

Ahora bien, esté o no esté uno de acuerdo con el llamado de renuncia emitido por varios miembros del partido opositor en el Reichstag, Partido Social Demócrata (SPD), no podemos negar en todo caso, que el estándar moral en la política alemana es bastante alto.

Uno tiene que preguntarse sin embargo, que pensaría nuestra Presidenta de la República Laura Chinchilla con respecto al “interesante” desempeño del Ministro de Obras Públicas y Transporte Francisco Jiménez Reyes frente al “complicado” problema de la mítica platina. Un asunto que parece haber retado al máximo las capacidades técnicas del Ministerio de Obras Públicas y Transporte y de su ministro.

Lo cierto del caso es que la redacción, o mejor dicho “la recopilación” de la famosa tesis doctoral le ha ganado al ex Ministro de Defensa alemán, no sólo la pérdida de su puesto en cuestión de una semana, así como bastante del brillo de su antes prometedora carrera política, sino que también le ha concedido el no tan espléndido título de Dr. Karl-Theodor zu Googleberg.

Me pregunto por otro lado, si el futuro de la carrera del Ministro Reyes se ve también así de sombrío.

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